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¿Qué hacer contra el dolor de estómago? Descubramos cuáles son los remedios naturales más eficaces y reparemos los viejos consejos del maltratador.
Los dolores de estómago pueden deberse a varios factores: un exceso de demanda de alimentos desde el ciclo menstrual, un virus intestinal y un desequilibrio de la flora bacteriana intestinal. En general, este problema afecta a la parte de la región pélvica que va desde el diafragma o defecto del estómago hasta la región pélvica, provocando dolor o molestias constantes. También puede estar localizado o extenderse por todo el abdomen. No debe confundirse con el dolor abdominal que se extiende a la zona comprendida entre la base del hueso ilíaco externo y el ombligo, causando dolores dolorosos, malestar, sensación de vacío, ardor y peso.
Los dolores de estómago suelen desaparecer en pocos días, pero no existen remedios naturales que puedan ayudar a aliviar el dolor. El primer aliado es sin duda la buena y vieja bolsa de agua caliente. Alternativamente, un buen baño relajante puede ayudarte a sentirte mejor. Durante al menos un día, debes evitar los alimentos difíciles de digerir. Por eso, prefiere las frutas y verduras del momento. No olvides hacer algo de ejercicio. Incluso un simple paseo es suficiente para hacer que el cuerpo libere endorfinas, que también son útiles para el buen humor y los trastornos psicosomáticos.

Dolor de estómago: remedios naturales eficaces
Para aliviar los dolores de estómago, puedes beber mucha agua y tomar 3/4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, según te aconseje tu médico. Si estás estreñida, por ejemplo, esto te ayudará a aflojar las heces. Otra opción es beber una jarra grande de agua tibia con un poco de levadura en polvo en ayunas. ¿Y las infusiones? Las mejores son las de anís, melisa, hinojo y valeriana. Si tienes hojas de laurel frescas, prepara una decocción y añade un chorrito de zumo de limón: tu estómago te lo agradecerá. Por último, no olvides la joya de la corona... Los tomates, tanto crudos como en polvo, ayudan a aliviar el dolor, especialmente el causado por una digestión lenta.